Textos

CURIOSO DISCURSO DE DON QUIJOTE DE LA MANCHA SOBRE LAS ARMAS Y LAS LETRAS.

"... Lléguese, pues, a todo esto, el día y la hora de recibir el grado de su ejercicio: lléguese un día de batalla, que allí le pondrán la borla en la cabeza hecha de hilas para curarle algún balazo que quizá le habrá pasado las sienes, o le dejará estropeado de brazo o pierna. Y cuando esto no suceda, sino que el cielo piadoso le guarde y conserve sano y vivo, podrá ser que se quede en la mesma pobreza que antes estaba,  y que sea menester que suceda uno y otro reencuentro, una y otra batalla, que de todas salga vencedor, para medrar algo; pero esos milagros vense raras veces. Pero decidme, señores, si habéis mirado en ello: ¿cuán menos son los premiados por la guerra que los que han perecido en ella? Sin duda habéis de responder que no tienen comparación ni se pueden reducir a cuenta los muertos, y que se podrán contar los premiados vivos con tres letras de guarismo."

Don Quijote de la Mancha. Capítulo XXXVIII


"La convicción de que otro mundo es posible es condición para poder acercarse a los límites del sufrimiento humano. Que es posible que otro mundo pueda surgir entre los hombres, por utópico que nos parezca. Sin esta fe en otro mundo posible, humano, más justo, más fraternal, no podremos resistir.
Sin esta convicción nos entregaríamos a salvaciones individuales, algo aberrante y además inútil, dado que estamos viviendo una tragedia que nos afecta a todos como humanidad.
Para poder luchar, aunque no veamos el horizonte, tenemos que creer en él"
"España en los diarios de mi vejez", de Ernesto Sabato

   Circulo de Lectores, 2004
 



Yo soy yo.

Tú eres tú.

Yo no estoy en este mundo

para llenar todas tus expectativas

y sé

que tú no estás en este mundo

para llenar todas las mías.

Porque yo soy yo

y tú eres tú.

Y, cuando tú y yo nos encontramos

es hermoso.

Y cuando, encontrándonos, no nos encontramos

no hay nada que hacer

¡Gracias!

Gracias y adiós...

Jorge Bucay, Cartas a Claudia


 

UNA CARTA MÁS ALLÁ DEL TIEMPO.

Padre, me avergüenza reconocer en mí un cobarde al haber esperado hasta tu muerte para escribirte, pero de alguna forma te tengo que hacer saber que tenías razón, que los caminos que yo creí que conducirían hacia mi porvenir, no eran más que autopistas hacia la vanidad y el orgullo, y que las rutinas codiciosas con las que pretendía encontrar el amor, no me han reportado más que desencanto, anhelo y desolación. Pero, allá donde estés, no quisiera que te preocuparas, pues los errores no son más que lecciones de las que uno ha de aprender, y con valor he de admitir que tú, querido padre, supiste educarme con el carisma de un guerrero, con la fuerza de la constancia y la sabiduría de la atención, atributos que me han convertido en disciplinado, honrado y respetuoso. Tú, en tu infinito saber, supiste que ésas eran las cualidades de un hombre recto, y yo, en mi inquieta juventud, quise ponerlas a prueba, rechazarlas con desprecio y conquistar el mundo con lo que yo creía que valía la pena conservar en la vida. Pero quiero que sepas que la doctrina del bienestar y la tradición del despilfarro no me han servido para nada más que para dejarme un vacío en el interior, y ahora, más que nunca, comprendo que nuestro espíritu es un tesoro encerrado en las cárceles de nuestros prejuicios, y al que sólo seremos capaces de llegar con el tesón de la verdad, y liberar con la llave del amor. Muchos son los caminos que he recorrido para conocer esta verdad aún cuando tú ya me la serviste en bandeja, y ahora, con tanto calvario andado, me arrodillo ante ti para darte la razón y decirte que sí, que el único camino posible es el que se recorre con el corazón. Quisiera mirarte a los ojos y ver en su brillo el destello de un padre orgulloso por su hijo, pero mi cobardía me ha retrasado y la muerte se me ha adelantado prohibiéndonos  ese placer de encontrarnos en vida.

No importa, de alguna forma sé que eso no importa, pues aunque estas palabras jamás puedan saltar de la prisión de estas notas, representan sin embargo sentimientos que ensalzan el alma con pasiones que van mucho más allá de este tiempo, y sé, a ciencia cierta porque tú me lo enseñaste, que en el más allá nos encontraremos, nos abrazaremos y nos sumiremos en el sentimiento de unidad con el que todos nacemos.

            Nadie es prescindible, y la única misión de este tiempo y dimensión es la de comprendernos, amarnos y ayudarnos.  

Juan José Mora


 

1 de Octubre de 2005

No se puede hacer

 

Me da igual la Guardia Civil que la Gendarmería Real -he vivido diez años en Marruecos; en España, no digamos cuántos ni cuáles, y me lo sé todo-: no se dispara contra personas desarmadas -y desarrapadas- que huyen del miedo, del hambre y la enfermedad, y de sus propios tiranos, que disparan con mayor facilidad todavía. No se hace, no se hace. Ningún país tiene razón en esta puta historia: la tienen los seres humanos. Las víctimas.

No se envía a la Legión y a los Regulares a defender las fronteras contra los desarrapados que huyen. Una intervención militar tiene otro sentido. Puede que si los dos ejércitos de los dos países se disparan entre sí el contencioso de Ceuta y Melilla se convirtiera en el de España y Marruecos.

No se da orden de disparar a los soldados si se les carga previamente de armas automáticas lo suficientemente eficaces como para matar en masa, como se ve en las fotografías. La propaganda de que el Ejército va en misiones de paz es un tópico que multiplica Bono, pero que se acuñó en el aznarismo.

No se ataca al Gobierno desde la oposición, no se utilizan estas hazañas miserables para la política interior. No se mezclan con el Estatuto de Cataluña, que es un borrador que ha de pasar por el Parlamento y que puede ser cambiado: ahí es donde la oposición puede utilizar el derecho que le ha concedido una votación que rondaba los nueve millones de personas, y que hoy ya son menos.

Quiero decir que hay unas normas en la civilización, externa e interna, de las naciones, y que si nos salimos de ella no se sabe dónde podemos llegar a parar. Bush se ha salido de ellas: ha sido una desgracia para el mundo que sus electores le sacaran adelante después de tanta mentira, tanta guerra y tantos cómplices; y tanta tortura, y tanta prohibición interna para proclamar "la libertad". Pero nadie se debe sentir arrastrado a seguirle, y si está frío con nosotros -o Bush con Zapatero-, la falta de educación, de normas mundiales, de sentido de la vida, es de Bush.

No, estas cosas que están haciendo parlamentos, reyes, ejércitos, carceleros y guardias no se pueden hacer. Las hacen: sin derecho.

 

Eduardo Haro Tecglen

El niño republicano.


 

 

LA DENUNCIA DE UN GRUPO DE CHICAS DE CODEX

 

       El Equipo 6, quiere exponer lo que sentimos ante el desastre ecológico causado por el “NUEVO CONCEPTO DE COMPLEJO DE MONTAÑA” y el “CAMPO DE GOLF”.

 

       Somos todas murcianas y venimos de un lugar donde ya queda poquísimo espacio natural, ya que el gobierno autonómico ha acabado con estos lugares con el objetivo de explotarlos turísticamente y venimos a los Pirineos esperando encontrar un paisaje virgen como el que había hasta ahora, y vemos que aquí también ha llegado el poder del dinero para destruir estos lugares.

 

       Lo más sorprendente de todo esto es que los habitantes de estos pueblos les da igual que estén destruyendo el entorno donde han vivido durante generaciones.

 

       Nosotras, en cambio, no estamos de acuerdo con este tipo de aberraciones al medio ambiente y queremos de alguna manera, ya en la medida que podamos, denunciar este tipo de acoso a la naturaleza.

 

ENJUNA-VERANO-PIRINEOS 2005.

Firman el Escrito las chicas del Equipo 6: Sara, Anna, Julia, Reme, Irene y Clara.


Los árboles, como anhelos de la tierra,

se ponen de puntillas para asomarse al Cielo.

Rabindranath Tagore, "Pájaros perdidos"